13 RAZONES POR LAS QUE LOS ADULTOS TENEMOS QUE VER 13 RAZONES (Sin spoilers)

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13 reasons why, la nueva serie de Netflix, es tremendamente incómoda para los adultos que nos relacionamos con adolescentes.Y esa es la primer razón por la que es imprescindible que la veamos.

Confieso que siento una satisfacción infantil cuando se pone de moda una serie que recomendé tiempo atrás. Una pavada, sí. Ahora, con 13 razones why, aunque empecé a postear antes de que se estrene, no me reconocí mérito alguno. Es que alcanzaba con ver los trailers y con leer un poco para saber que la serie iba a llenar los chats, las redes sociales, las charlas y las angustias de todos. Además había tenido el libro en mis manos, hace años, cuando la idea de tener una adolescente en casa me parecía de una lejanía irrisoria. Y acá estamos.

La serie cuenta la historia de Hannah Baker, una chica que es acosada en su colegio, que se suicida y que deja 7 cassettes con 13 lados grabados en donde nos cuenta cómo pasaron las cosas que la llevaron a tomar esa decisión tremebunda. Cada lado es un capítulo, cada capítulo es una razón y cada razón es una persona.

Hannah, sabremos enseguida, le deja las cintas a alguien de confianza, con un mandato: La razón / persona 1 deberá escuchar todas las cintas y luego pasárselas a la razón / persona 2 y así hasta llegar al final. Si alguno corta la cadena, las cintas se harán públicas.

13, un número maldito, siempre relacionado con la desgracia.

Nosotros, los pobres y sufridos espectadores, vamos a escuchar todas las cintas en los auriculares de Clay y vamos a ver la narración en dos tiempos, a medida que el protagonista escucha y recuerda. Con Hannah viva y con Clay cándido, con Hannah muerta y con Clay con una cicatriz presente, como una gran metáfora. Ese recorrido auditivo es una de las claves sobrecogedoras de la serie: La voz de Hannah describe, sufre, cambia de tono, nos alerta…. y ya conocemos el final, triste e irreversible y sin embargo, desde el sillón de casa, vemos mil modos de evitar ese desenlace que no soportamos.

El modo en el que está contada, decía, y la banda sonora y las actuaciones que son muy buenas, los diálogos impecables, la atención a los detalles y el crescendo la de historia que te atrapa desde el minuto uno, podría ser una de las razones de este texto, y sin embargo, es casi la menos importante.

La serie está atravesada por el bullying pero no creo que sea el único tema. Habla de la soledad y de la falta de comunicación, de la importancia de las palabras y de los detalles. También creo que nos enfrenta a una realidad durísima: Todos en algún momento fuimos Hannah Baker, pero sobre todo, todos fuimos alguna, o varias, de las 13 razones y todos podemos ser los padres de Hannah.

Y en cualquiera de los casos, tenemos que vivir con eso. Bien, vamos a mis 13 razones para no dejar pasar 13 razones:

  1. ES UN DISPARADOR: Te pica. Te duele. No te queda más remedio que ponerte a hablar y a hacer. ¿Subestimas lo que te dicen tu hijos? ¿Hablás sobre el bullying pero después no das un buen ejemplo? De paso, es una buena idea compartirla con adolescentes, pero sugiero que la vean primero los adultos y decidan. Y no sean cobardes, que no los detenga el miedo… tengan un plan, por ejemplo, descubrir juntos a quién le podría haber pedido ayuda Hannah (Netflix la pone como +16 y los capítulos más duros tienen una leyenda de advertencia antes de que comiencen. En eso es más amable que la vida, que no pone carteles)
  2. ES PARA TODOS: No hace falta tener hijos para comprender una situación de soledad y de abuso. No hace falta tener hijos en el secundario, tu bebé de hoy puede ser el acosador, o el acosado, de mañana. No es una serie para adolescentes. No es una serie para padres. Es una serie para todos.
  3. NOS RECUERDA EL VALOR DE LA ACCIÓN: No hace falta quitarle el almuerzo a un chico para ser parte del problema. La omisión, mirar para otro lado, no hacer nada… es avalar al agresor y dejar solo al agredido.
  4. ES UN TEMA UNIVERSAL Y ATEMPORAL: Amigos, la serie no habla de ciberbullying, de hecho, cuando se escribió el libro, las redes sociales casi no existían. Claro que tuvieron que adaptarlo a los tiempos que corren y claro que la amplificación de las redes complica mucho más la situación de un chico (O de un adulto) solo y agredido. Pero el tema es atemporal y universal. No deja a nadie afuera, aunque quiera. Un dato casi poético es que las cintas de Hannah son cassettes, un recurso analógico en un mundo absolutamente digital. Es que la maldad, como la nobleza, no tiene tiempo.
  5. NOS PIDE PRESTAR ATENCIÓN PARA NO SER UNA DE LAS RAZONES DE NADIE Y PARA QUE NUESTROS HIJOS NO LO SEAN: Una de las virtudes de esta serie (y van…) es que los personajes son personas “de verdad” con morales oscilantes, entonces, pareciera que en algunos casos simplemente no fueron conscientes del daño que hicieron hasta que fue muy tarde. Por acción y omisión. El valor de las palabras, la fuerza de los pequeños detalles, la idea de ser amable como un modo de salvar al mundo, y de salvarnos, es bestialmente cierta.
  6. NOS HACE RECONOCER NUESTRAS PROPIAS DEBILIDADES: Del mismo modo que fuimos alguna de las razones, también todos, en algún momento, fuimos Hannah. Los adultos deberíamos ser capaces de ver lo que Hannah no pudo: Que casi siempre hay gente dispuesta a ayudarnos. Pidamos ayuda si la precisamos y que nuestros hijos nos vean. Eso también se enseña.
  7. RETRATA A ADOLESCENTES DE VERDAD: El relato crudo e intenso no viste de romanticismo a los personajes ni le escapa al problema, más bien se mete de lleno. Los adolescentes también tienen que lidiar con este mundo complicado en el que vivimos, y muchas veces casi no tienen con qué defenderse. No son adolescentes boludos. Son seres humanos jóvenes que sufren, que se aman, que crecen y que, de a ratos, hacen todo eso sin que nadie los mire para ayudarlos. Es muy interesante ver cómo padres e hijos que se aman, en ocasiones no pueden comunicarse. Interesante, real y en ese contexto, desesperante.
  8. NOS PONE EN PERSPECTIVA: No se necesita llegar a situaciones penosamente trágicas, como un suicidio que se podría haber evitado. Vivimos rodeados de acciones diarias que podemos modificar. Miremos con atención. Escuchemos a hijos, alumnos, pacientes, sobrinos, etc. No se trata solo de agresiones físicas o de insultos. Tiene que ver con comentarios que dejamos caer, con juicios y prejuicios que avalamos, con chismes y pequeñas acciones…
  9. NOS ENFRENTA A NUESTROS PROPIOS FANTASMAS: No sé si existe miedo más profundo para un padre que saber que con el amor no alcanza. No importa que sea el amor más grande del mundo. Es tan simple, y doloroso, como aceptar que no vamos a poder protegerlos de la vida por la que transiten. Sin embargo, creo fervorosamente que con el amor no alcanza, pero que sin ese amor, nada se puede. Entonces, es un buen punto de partida para hablar, volver a hablar, y si vemos que no estamos llegando a la profundidad del conflicto, buscar ayuda.
  10. NOS HACE REFLEXIONAR SOBRE LO QUE ACEPTAMOS COMO NORMAL: Después de charlar con mucha gente sobre el tema, noté una constante: Hay un punto en la serie en la que muchos nos preguntamos si Hannah no “habrá sobreactuado”, en ese límite desagradable de culpar, aunque sea un poquito, a la víctima. Es que la serie nos revuelve las tripas y nos pregunta qué cosas normalizamos. Agresiones verbales, castas, menosprecio… a diario. Pobres nosotros, que tenemos que excusarnos a nosotros mismos. Pura miseria.
  11. NOS RECUERDA QUE LOS GRANDES SOMOS NOSOTROS: Todo muy bonito, pero está bueno hacerse cargo. Los adolescentes nos necesitan más firmes, más preparados, más atentos y más presentes. Por omisión, por ignorancia o por lo que sea, los que fallaron fueron los adultos que rodeaban a Hannah. El resto de los chicos, con una mirada muy amplia, son otras víctimas. Los adultos, repito, somos nosotros.
  12. NOS DEJA EL CORAZÓN DESTROZADO: Toda la serie sabemos, en dos tiempos, que Hannah está muerta, que Hannah va a morir. Y que no podemos ni traspasar la pantalla, ni el tiempo, para evitarlo. Cuando ocurre, la crudeza no es la de la imagen, sino la de la tristeza profunda de no haber podido sostener esa mano. Y de sentir que se lo debemos a ella y a todos los adolescentes que nos rodean. Esa muerte, en mi caso, me alejó de la bruma de la ficción y me hizo sentirla horriblemente real. Los actos tiene consecuencias, y algunas explotan el mundo tal como lo conocemos. Y arrepentirnos luego ayuda, pero no cambia el pasado.
  13. NOS DA TAREA: Nos deja pensando en que la diferencia la vamos a hacer los grandes. No se trata de desterrar el bullying, como una utopía, sino de pensar qué vamos a hacer los adultos con eso, cada uno desde su lugar. En cada caso. Cada vez. Sin dejar ni un abuso de lado. La misma serie plantea otros personajes al límite del mundo, que por un lado nos dan miedo y por otro lado nos apuran para decirnos que Hannah está muerta pero que todavía hay cosas por hacer. Que todavía tenemos que hacer cosas. Es triste, pero también es esperanzador.

13 razones why es la historia de una chica, que podría ser mi hija, que sufre acoso escolar en un contexto que podría ser el de muchos de nosotros. Creer que no nos puede pasar forma parte del problema, además de hablar de nuestra soberbia negadora. Está producida por Selena Gómez y tiene una narración tan cuidada en los detalles que la muerte de Hannah se siente como la pérdida de alguien a quién queríamos, con la angustia inefable de sentir que se podría haber evitado. Así de íntima es la cosa. Viene a decirnos que todos somos un poco culpables. Y me parece que ya era hora de que alguien lo diga.

Vi la serie apenas salió, en menos de 48 horas y sin poder parar. Luego, tardé más de 15 días en terminar este texto. Es que, sin darme cuenta, buscaba la manera de abrazar un poco a Hannah, y en ella, a todos nosotros.

Todavía no lo logré, pero sospecho que el mundo empieza a cambiar si no dejamos de intentarlo.

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Sobre el Autor

2 comentarios

  1. Que bien escribes. Imagine que te habías tardado en escribir este texto tan bien hecho.. que duele. Y solo tengo un bebé.
    Tengo que decir que tu punto nueve, me llego, me dolió .. me conmovió porque he pensado desde que nació en cada miedo mío pero que no son de mi pedacito de cielo. Y aunque sé que mi amor no basta, es lo principal que puedo darle.

  2. Antes que nada, vi la serie. Claro que si. Es relalmente “incomoda” pero aun asi la termine en dos días, porque queres saber más, no podes esperar para saber todo lo que le paso a una chica que parecia “alegre” y parecia, para sus padres no tener razones para comer tal acto.
    Lo que mas me impacta es, los personajes que no hacen NADA, como bien dijiste,por omision, colaboraron. No olvidemos que si nos pasan cosas terribles y tenemos donde apoyarnos, no será igual que no tener a nadie a quien recurrir. Los que ven y miran para otro lado, y las bestias que hacen miserables las vidas de muchos.
    Toca temas que no se pueden evitar, y me pareceria bueno que los adolescentes la vean en flia.
    Me encanto el post. como siempre leerte Beta, es un placer!
    saludos !!

    Elina
    http://www.cosasdelavidayyo.wordpress.com

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