4 tips para volver a la rutina y no morir en el intento

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Marzo nos encuentra ciclotímicos: Entre la nostalgia por la despedida de las vacaciones y la alegría por la vuelta a la rutina, que nos ordena. Les dejo mis tips para sobrevivir a la transición y además, pasarla bien.

Marzo irrumpe en nuestras vacaciones y nos encuentra poniéndole nombre a los útiles escolares mientras todavía le quitamos la arena a las zapatillas. Dándonos los últimos chapuzones de un verano que se despide y recordando cómo era levantarse con el despertador, desayunar todos juntos y salir hacia el trabajo y hacia el colegio sin llegar tarde. Este último punto requiere de una precisión quirúrgica. Es que 10 minutos más de sueño son un bien preciado para chicos y para grandes.

Es cierto que también extrañábamos un poco el orden que la rutina nos impone y que nos permite organizarnos mejor. Administrar bien el tiempo nos da más tiempo libre o disponible, es así de sencillo. Sin embargo, marzo tiene algo de abrumador, pero deberíamos relajarnos, porque después de todo, marzo no es el fin del mundo, sino justamente por el contrario: es el principio oficial de un año que, seguramente, nos ofrecerá mucho y variado para ser memorable (en el buen sentido).

Les dejo unos tips sencillos para no llegar a noviembre en estado calamitoso y sepan que los aprendí por dolorosa experiencia. Y sobreviví.

  1. Preparar todo a tu tiempo: Puede que TU tiempo no sea el mismo que el de los demás. Si te parece tranquilizador poner la mochila para el año siguiente entre los regalos de Navidad, adelante. Pero si te relaja olvidarte del tema hasta que no quede más remedio que ocuparte, también está bien. No existe, en verdad, una receta exitosa para una familia, para la vuelta al cole, para encontrar niñera, para marzo o para la vida misma. Si existiera sería muy fácil, pero también un poco aburrido.
  2. Organizar, entre todos, las actividades de todos: Sostengo que si las madres pusiéramos en una agenda todo lo que hicimos en el día nos diríamos que es imposible, que estamos desafiando al tiempo. Bueno, organizar las actividades de toda la familia, en marzo, en un horario de doble entrada, realmente desafía a las leyes físicas de tiempo y espacio. Pero una gran novedad es que no es un tema exclusivo de las madres, es de toda la familia. Es cierto que los bebés no hablan, sólo a ellos los perdonamos. El resto, juntos a buscar opciones, a probar formatos. Es importante también que sepas que las actividades de “todos” incluyen también las tuyas. No te hace mala mamá ni te aleja del amor defender esa clase que tanto te gusta, o esa salida con amigas, es más, me parece que es un excelente ejemplo para los nenes.
  3. Garantizar un buen descanso, y un buen despertar: Dormir bien es vital para todos, dormir de corrido es, advierto, una expresión de deseo para los padres. Es que cuando los hijos son bebés parece un tesoro imposible, pero luego, cuando crecen y ya empezás a pensar que lo lograste, se convierten en adolescentes y comienzan a salir de noche y vos, otra vez, a no dormir ni bien de corrido. En casa, cuando teníamos bebés, el buen sueño de las nenas, y en consiguiente el nuestro, estaba garantizado por Pampers Premium Care (Los recontra recomiendo y si no los conocen, click aquí para ver más información), y les estamos eternamente agradecidos. Cambiar el pañal antes de dormir y levantarnos todos felices, no tiene precio. Ahora que la mayor se está asomando a la adolescencia, ojalá hubiera una solución tan práctica como la de nuestros pañales favoritos. Pero no, paciencia, confianza, la certeza de que hay que dejar crecer. Dormir bien para jugar bien, dormir bien de noche para pasarla bien de día.
  4. Pasarla bien, detenerse en cada momento: Si no nos recordamos las prioridades a nosotros mismos, puede que en el barullo de ir tachando todos los ítems de todas las listas de pendientes post vacaciones, nos perdamos las cosas importantes. La emoción del nene que empieza el colegio por ver si las dos trenzas están derechas. Las sonrisas del bebito que recién despierta por repasar si su bolso para la guardería o para la casa de la abuela está completo para absolutamente cualquier contingencia, incluso las más improbables. El abrazo de la pareja, la morisqueta de las mascotas, el aire fresco por la ventana… al final se trata de disfrutar.

Es que, no quiero agobiarlas, pero en marzo también se educa y no hay otro modo de educar que no sea con el ejemplo. Que sea un marzo en paz, en donde podamos detenernos a disfrutar de los comienzos porque todas las etapas que ahora estamos apurando, van a pasar y luego las vamos a extrañar. Como la panza cuando nace el bebito. Como al bebito cuando ya es un nene y empieza al jardín… La maternidad tiene algo de nostalgia.

Bueno, lo único que no pasa del todo, como ya les advertí, son los inconvenientes de los padres para dormir bien. Será que la paternidad también incluye un “grato” desvelo que nos permite, entre otras cosas, la maravilla de verlos dormir. Así que usen sin culpas todas las herramientas, desde los pañales con los pequeños hasta los celulares con los adolescentes.

Y disfruten marzo, no sea que de tanto sufrirlo, sin que se dé cuenta, se le convierta en un pesado abril.

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