Pocas cosas más irritantes que un boludo alegre. Los cultores del buen humor sin motivo me resultan tan nefastos como los malhumorados eternos. Y los felices por decreto me sacan, al contrario del contrario, los depresivos, que me dan pena.
Se te murió tu vieja, te acaban de despedir, tenés hemorroides y colon irritable y se [...]
