Me la imaginaba feliz, con las trenzas recién hechas. El día que comienza después del yogur con cereales y esa emoción previa a la hora de entrar al cole que dura lo que dura marzo. Camina, diminuta, y saluda con esa vocecita de dibujo animado que tiene (Y que esperamos que transforme con los años, por el amor de Dios y de todos los Santos). Las maestras la reciben y pierden la sonrisa mañanera. Se miran, murmuran y los mandan a formar. Veinticuatro pibitos sacando pecho con sus nombres bordados en un despliegue fanfarrón de puntos smock, cordoncillo o cadeneta. La mía, la más petisa, última en la fila para que no se vea su nombre escrito, prolijo eh, con marcador indeleble
Ya sé que es exagerado, pero si fuera una pesadilla, sería recurrente.
Lo cierto es que en la reunión de padres lo dijeron clarito: Nombre bordado en el delantal, sobre el corazón. Y como voy a desobedecer en otras cuestiones, intento pasar desapercibida al principio, como para luego utilizar el factor sorpresa. Bordado dijeron, y yo hice lo que hago con aquellas cosas para las que no tengo habilidad alguna: Dije que si, lo anoté y lo quité de mi memoria. Me dicen que se llama bloqueo. Yo tengo una lista de nombres para sugerir.
El día anterior al comienzo de clases amanecí con café, aguja e hilo. Sobre el costado del corazón (Luego de confirmar la ubicación del órgano) tracé, livianito, el nombre de la nena. De inmediato supe algo que, de generosa o de sufrida, voy a compartir con Ustedes: Lo único importante cuando elijan el nombre de sus hijos es que tenga pocas letras. El resto (Significado, que combine con el apellido, que siga una tradición familiar, etc) son pelotudeces.
La caja de habanos que en casa trabaja de costurero tiene, milagrosamente, lo necesario para semejante empresa. Me alegro con una aguja que no está tan torcida y con un hilo blanco que lo sigue siendo. No digo que enhebrar sea la tarea más sencilla del mundo, pero casi todo en el mundo sigue siendo más sencillo, para mi, que bordar.
Reviso las indicaciones, mirá si decía bordado o escrito. O bordado si quieren, o si pueden, o si saben. Bordado dice, un contundente y solitario “bordado”. La primera letra es una i y el serif de arriba me llevó un café doble, entonces agradezco que diga nombre solo, sin apellido, y que no diga, por ejemplo, en letra gótica. La maternidad es un mazo de cartas repleto de comodines, no perdés la capacidad de sorpresa pero estás preparado casi para cualquier cosa.
Antes de atropellar con la aguja el palo más largo de la inicial evalúo bordar algún apodo de la nena, total a la mayor la llamamos por el nombre únicamente cuando se porta mal. Incluso como tiene apenas cuatro años estoy a tiempo de imponerle un apodo. Por ejemplo: “Pi”. O “No” que es lo que suele seguir en la oración en el 98% de las veces en las que la menciono.
Pasa el medio día y voy por letra 3 de un nombre de 8. Pasa el día completo y voy por la letra 5. Y el nombre sigue teniendo 8. Y soy una caricatura de mi hija mayor cuando procrastina la tarea escolar. Hasta pinté un mandala.
Las nenas se van a dormir nerviosas. El primer día de clases es emocionante. Bueno, emoción no es exactamente lo que yo siento. Pero para que este escrito sea circular, tengo otra vez un café y ya sin escapatoria posible, termino con lo empezado.
Inventé un punto de bordado, se podría llamar: “Encimar una puntada sobre otra de modo torpe y desordenado hasta que no se vea lo que escribió debajo con birome y se parezca, más o menos, al nombre que figura en el DNI del hijo”. Está bueno porque el nombre incluye las instrucciones.
Estiro la obra y me digo que lograr que todas las letras tengan diferente tamaño y orientación debe tener algún mérito. O al menos una denominación patológica.
Para bordar el otro delantal hay tiempo, que lo haga la abuela. Mientras, tiene este. Esto. Siempre puedo decir que lo bordó la nena. Es mucho más creíble.
Lo cuelgo del perchero para que espere la mañana y recuerdo que la señorita nos remarcó que la letra debía ser imprenta mayúscula (Así lo hice aunque no puedo asegurar que se note) porque los nenes se introducen en la escritura copiando su nombre. La mía será analfabeta, todo no se puede.
Al menos en mi fantasía ya no la esconden en el último puesto de la fila. A esa edad les enseñan que lo que vale es la intención. Luego la vida les mostrará que vale pero que no alcanza.
Amanece y le digo a la pequeña, mientras le abotono el guardapolvo (que además quedó como fruncido por la diferencia de presión en cada puntada, de fuerte a fuertísima) que a esta altura del campeonato espero que pueda vivir con una mamá que no sabe ni coser ni bordar.
Y me ilusiono con la idea de que con el tiempo cierre ella el versito y descubra que soy una maravilla abriendo la puerta para ir a jugar.
(Que claro, no soluciona el mamarracho, pero miren que lindo que queda para cerrar el texto, carajo).

“La maternidad es un mazo de cartas repleto de comodines, no perdés la capacidad de sorpresa pero estás preparado casi para cualquier cosa.”
La semana pasada le dije a una amiga lo mismo, pero claro, a vos te sale cien veces mejor.
Cuando quieras te enseño a bordar. Pero te juro que la que sabe bordar la caga por otro lado. Si no, preguntale a mis hijos.
Abrazo y gracias, como siempre.
…que sepa abrir la puerta para ir a jugar…o a educando a comprar la cinta con el nombre impreso…mirar con cara de no me ale y la abuela salga al rescate…jajajaja
no sabras bordar, pero sabes escribir!
me divierto mucho con tu blog, siempre espero q me llegue la noticia de tu libro!
Buenisimo, genial!!
Todo no se puede, pero VALE la intención!
La mia me recuerda cada ves que ve el video de fin de año que su disfraz y gorro de bruja era el UNICO diferente. Y cuanta razón tenía! Pero le dijimos lo mejor en la “vida” era ser diferente y que gracias a su gorro distinto la pudimos identificar rápido en el escenario. cuac!
Buenisimo Beta, como siempre
Existiendo la maravilla del marcador indeleble, no me explico por qué insisten con el bordado. Te hubieras filmado para cuando te pregunten qué hiciste por ellas jajaj ! muy lindo el post.
sigo esperando la foto del bordado….. en tu casa te hiciste la olvidada y no me mostraste el guardapolvo………
el post genial, sin palabras, como siempre, en vos va lo que sentimos las mujeres, madres y argentinas.
Sos grosa, nunca vuelvas a pedir ser un poco basica… NO SÈ QUE SERIA DE NOSOTRAS.
Genial!!! Me muero de risa con tus posts. Debe ser porque me siento identificada. En casa los dobladillos los hace la abrochadora. Los nombres en la ropa se escriben con indeleble. La ropa se compra “antiplancha” y se cuelga estiradita. Y la puerta para salir a jugar la abre el que llega primero.
Muy buen post.
buenisimo jajjajaja, por que hay que bordar????? mis hijos llevan etiquetas con marcador indeleble…
Hay cosas que evolucionan, y otras que se quedan en el tiempo. ¿A las maestras no se les ocurre pensar que hoy en día las madres trabajamos? A mí me pidieron que cosiera tiras de lentejuelas en los dos disfraces de la muestra de patín de mis hijas… y por supuesto recurrí al pegatela, que para eso fue inventado, supongo.
Pero bueno, sigo pensando que mejor tomarse estas cosas con humor, no? Y veo que vos hiciste lo mismo.
Buenísimo el post! Pasaré seguido por aquí.
Me permito dar a conocer una intimidad familiar. En tu casa la que bordaba era la abuela (tu abuela). Entonces cuando tu madre hizo el bordado para tu niña (su nieta), no fue una obra de arte precisamente. Tengo la imagen tuya bordando y puteando con cada punto. Y también me acuerdo cuando volviste de la casa de tu mamá con el nombre de la menor bordado en un pedazo de… ¿qué era eso? Bueno, algo que fue descartado. Muy bueno el post. Y para el resto de tus seguidoras a prepararse, que pronto se viene una sorpresa…
Estoy llorando de la risa, no sabés lo identificada que me sentí con cada puntada tuya! hasta me pinché el dedo (porque más vale que en la cajita no hay dedal. Y si hubiera, andá a tratar de bordar con el coso ese). Genial lo tuyo, me encantó. Gracias a Andre que me sugirió hace un ratito que me diera una vuelta. Besote! (Vale-Juana)
LINDA!!!que bueno identificarte con alguien que tiene palabras para decirlo todo!! te quiero!!
La de “mona” es la descripción exacta para vos; la autora de tan reales, hilarantes, irónicos, autorreferenciales, emocionantes (y muchos etc. más) textos: “alguien que tiene palabras para decirlo todo”. Me encantó. Bien por “mona”. Y haría hincapié en “TODO”.
A veces cuesta poner todo en palabras. A vos te sale como respirar (aunque me digas que revisás, corregís, borrás y hasta descartás muchas cosas)…
¡Sabé que te admiro!
mori con este relato, es tan lindo leerte Beta!!! para cuando el libro con todos estos cuentos!!!
Me encantó Beta! Me rei mucho con este texto y con tus buenas intenciones para cumplir con los deberes maternales. Menos mal que tenés a la abuela para que te de una mano. Para cuando pierda la vista las nenas ya habrán terminado la primaria, no te preocupes.