Para todos y todas: Egresados de primaria, el discurso

6

birrete1

Por es cosas rarísimas de la vida, llega fin de año y me empezaron a pedir el discurso del  egreso de La Mayor. Me lo pidieron para el mismo colegio (pobres maestros) y me lo pidieron para otros colegios. Temo que el éxito sea porque lo pronuncié casi en corpiño (No, no fui en bolas, fue la luz de la cámara, y no, en el video que puse aquí no se ve, por eso lo puse) pero no, me dicen que no es por eso y yo, con total impunidad, elijo creerles.

La única condición es que mencionen esta línea (o algo parecido): “Este discurso es de la escritora Betina Suárez y se dijo por primera vez en Diciembre del 2013 en el acto de egreso de su hija mayor”

(Y que no digan nada del temita de la transparencia de la remera).

Debajo va el texto completo, pero tengan piedad, fue escrito para ser dicho y no para ser leído.  Me honra que lo quiera usar para sus propios hijos, gracias,  para mi es un placer.

Hola! Primero queríamos agradecerle al colegio esta posibilidad de decirles algunas cositas a Ustedes. Es posible que sea la última vez que los tengamos así, atentos, quietos, escuchándonos, de acá hasta que cumplan 18. Así que lo vamos a aprovechar.

Saben, elegir colegio es complicado, Ustedes pasaron acá más tiempo del que pasaron en casa. Y es muy valioso para nosotros saber que aquí los conocen por su nombre. Maestros, autoridades, secretarias, todos, muchas gracias.También es un buen momento para abrazar a las familias animadoras que donaron su tiempo, su esfuerzo y su templanza. Sabemos que no fue fácil. Seguimos confiando en el LaSalle, les vamos a seguir mandando, todos los días, lo mejor que tenemos. Y si insisten podemos mandamos los fines de semana. Y en las vacaciones.

Pero hablemos de Ustedes, hace un ratito nomás que empezaron el jardín. Hicimos la adaptación y a los pocos días dejamos de llorar. Ustedes y nosotros. Entiendan, no es copado que tu hijo te diga a vos, la mamá, que la Seño es la mujer más linda del mundo. Lo superamos y aprendieron a cantar canciones que nosotros no conocíamos, fueron a jugar a la casa de un amiguito por primera vez, nos comimos tardes eternas de peloteros ruidosos y recibimos a la Vigen, año tras año, mareada de tanto paseo.

Después pasaron a la primaria, y un día se quedaron a dormir en lo de un amigo y a partir de ahí nos ganamos el cielo con los pijamas partys en casa. Aprendieron a leer y nos dimos cuenta que ya no éramos los dueños de los cuentos, Ustedes podían navegar en sus propias historias. Nos horrorizamos con las faltas de ortografía, intentamos entender el método nuevo para dividir (Y algunos aún no lo logramos), vinimos a muestras, a días de la música, a reuniones y los disfrazamos para los actos, casi siempre sin olvidarnos nada.

Vimos como pasaban del pelotero a los cumples de nenas o de nenes y finalmente a los bailes. Los dejamos ir de campamento y nos emocionamos hasta la médula con las comuniones. Advertimos, con espanto, cómo se enamoraban con ese amor infantil, rogando para que cambien de candidato, porque no podíamos pensar en ser de la misma familia que los padres de ese niño:

Enseguida llegó el viaje de egresados, terminamos el volcán, sobrevivimos a las charlas de educación sexual, los dejamos salir a comer afuera los días de contraturno, lavamos todos los días la remera de egresados, soñamos con fracciones y aceptamos que la libreta lasallana era la que marcaba el ritmo de nuestros fines de semana. Nos enojamos con las maestras de a ratos y finalmente, hoy, les estamos eternamente agradecidos.

Muchas veces notamos que habían crecido viendo el tamaño de sus amigos. Los queremos mucho a todos, los conocemos. Y lo poco que no sabíamos lo vimos las redes sociales. Es que a esta altura los padres somos algo que está en el medio entre un frente común, una banda de amigos o un grupo de autoayuda. No sabemos pero funciona.

Finalmente atravesamos las integradoras y pasamos de la ternura del mamarracho de la salita de 5 a las ganas, profundas, de matarlos todos los días. Eso también forma parte de la paternidad.

Es que estos años nosotros cursamos con ustedes. Y todo para no dejarlos ir, para reafirmar que éramos necesarios. Y éramos…

Es que más difícil que parir, criar, mantener, sostener, pagar los pañales, confiscarles el ipod y educar es entender que los hijos no son de uno. Y en esta nueva etapa se hace más evidente que Ustedes no son nuestros. Vamos a tener que aprender que no sólo van a hacer las cosas diferentes a como las haríamos nosotros, sino que las van a hacer mejor que nosotros, y sobre todo, las van a hacer mejor sin nosotros.

Esto no significa que los vamos a echar de casa, no todavía. Nos esperan, queridas bestias, años largos de batallas campales, de discusiones eternas por el estudio, por las salidas, por qué si. Estamos preparados, no les tenemos miedo. El amor siempre es más fuerte.

Y esta etapa que empiezan es genial, porque es la etapa de la amistad, de la intensidad y de la curiosidad.

Porque son tierra fértil, y no hablo de la mugre de los uniformes. Denle bola a esa curiosidad, descubran qué es lo que los apasiona. La vocación es como el amor, no tiene edad y no se puede explicar, pero cuando llega te das cuenta. Estén atentos.

Ustedes tienen grandes oportunidades, en este mundo que está lleno de injusticias, en donde hay chicos que no pueden estar en un colegio como este, ni en ninguno, tienen que ser conscientes de que están frente a una oportunidad. Y respetar la vocación de sus profesores, y exprimirlos, y pedirles más es honrar esa oportunidad. Depende de Ustedes. No se la pierdan porque no van a tener otro secundario. Es este, el que empieza en marzo.

Los grandes sabemos que hay muchas formas de estar medio muertos estando vivos. Defiendan la vida, no sólo la propia, y disfrutenla. La alegría es un buen escudo. La honestidad es un arma poderosa. El trabajo duro es el mejor abono para esa tierra joven.

Queremos desearles, entonces, que tengan éxito con aquello que amen, que estudien porque es más fácil, que crean en los demás aunque a veces la cosa salga mal, que siempre hay que volver a creer, que no se aprovechen de los otros, que en el mundo lo único que importa es el amor y la amistad, que juntos es más fácil. Que la verdad es mejor, siempre. Que está bueno ganar, pero que cuando es lo único importante es más lo que perdés que lo que ganás. Si se equivocan pidan perdón. No pedir perdón es mucho peor que equivocarse. Ayuden. Reconozcan a los otros, sobre todo al que sufre, no le tengan miedo al dolor. Y al revés también, dejense ayudar. Sepan escuchar y digan fuerte y claro lo que quieren y lo que no. Recen, incluso cuando duden de la existencia de Dios, sobre todo ahí recen. Diviertanse, dense cobijo, miren a los ojos. Escuchen música y lean libros, si hacen eso no van a estar nunca solos. Enfrenten sus problemas, no engañen porque se les va poniendo gris el alma. Cuiden el corazón de sus amigos y el propio. Rianse mucho y para empezar, rianse de ustedes mismo. El mundo es duro, pero ustedes no tienen porqué serlo.

Y si están muy ocupados estudiando y se olvidan de todos esto, tenemos un truco. Hay una regla que resume todo.

Sean buenos. Todos los días. Cuando tengan dudas, elijan ser buenos. Cada vez que tengan que tomar una decisión, sean buenos. No hay mucho más, ser bueno no es lo mismo que ser estúpido. Pero cualquier cosa es preferible a ser malo.

El futuro empieza ahora y no nos van a creer, pero dentro de un rato, van a estar en un patio parecido a este en la promoción de sus propios hijos. Eso es exactamente lo que nos pasó a nosotros.

Les deseamos buen viaje en este paso al comienzo de la madurez, de hormonas, de pelos en las patas, de corpiños, de acné, de rebeldía y de angustia adolescente, pero también de muchas cosas increíbles, les cuento un secreto, hay amigos de la adolescencia que se quedan con nosotros para siempre y que nos ayudan a recordar quienes somos durante toda la vida.

Les deseamos que disfruten estos años que se vienen paso a paso, que entiendan que el recorrido es tan importante como el destino. Ustedes crecen y nosotros los vamos redescubriendo pero hay algo que permanece: No los queremos perfectos, los queremos felices.

Y mientras caminan la vida que van eligiendo, sepan que ahora que son chicos de secundaria ya no los vamos a llevar de la mano, no nos busquen adelante, no está bueno que sigan pisando nuestros pasos. Confiamos en ustedes, confiamos en sus sueños, avancen. Nosotros, a partir de ahora y para siempre, estamos caminando al lado o atrás. Por si tropiezan, por si se les caen las ganas, por si tienen que retroceder, por si deben cambiar de camino, por si precisan una voz firme que les diga la verdad, una caricia que tenga el calor del hogar, una mano en el hombro que les alivie los pasos, por si quieren compañía para descansar el corazón…

O simplemente por si necesitan un abrazo.

Buen egreso chicos, ojala tengan la vida buena que todos los días soñamos para Ustedes.
Los amamos.

Beta Suárez – Buenos Aires, Diciembre 2013,

Compartir.

Sobre el Autor

6 comentarios

  1. hola Betina, cuando me pidieron hacer un discurso para mi hijo y entré en pánico. no quería un discurso formal, ni uno muy desestructurado, ni lacrimogeno ni que causara risa. no sabia que escribir!!. te encontré. me encantó y prometo nombrarte pero voy a usarlo solo como un modelo porque creo que mi grupo de chicos tiene otras características. me divertí leyendote y te lo agradezco enormenente.

  2. Recien lo comparti en facebook. Me emocione hasta las lagrimas. Nunca mejor descripta las sensaciones. Esto si es un discurso. Vengo de escuchar discursos que no significan ni dicen nada. Sos una genia. Admiracion profunda !!!!

  3. Hola Betina, En un mes egresa mi hijo mayor, las mamas me eligieron para escribir y leer el discurso. Entre en pánico, hasta que te encontré, tu discurso me abrió la cabeza y el corazón. Gracias Totales

Dejar una Respuesta